La pelea de gallos

 La crianza de un gallo de pelea caracteriza el temperamento del montuvio samborondeño, que se identifica por ser un competidor, luchador y vencedor.


Desde que nacen, los gallos de pelea son entrenados por asentistas. Reciben vacunación, alimentación y cuidados especiales, cumpliendo normas internacionales para que puedan estar aptos para los combates.

Un gallo de pelea está equipado con espuelas de carey, de plástico, hueso de pescado o de acero. En las lidias los asistentes apuestan dinero por su gallo preferido.

La famosa frase ‘palabra de gallero’ es utilizada entre los montuvios del litoral para describir que su palabra es una ley; mucho más si de apuestas o compromisos de juego se trata. Esta frase nació dentro de los coliseos gallísticos donde dos gladiadores (gallos de pelea) se enfrentan en condiciones iguales.

Monumento a las peleas de gallos


La escena de dos gallos en plena pelea ha sido plasmada en un monumento, el cual está ubicado en el malecón de Samborondón.

La vistosa y colorida obra de alrededor de ocho metros de altura fue terminada a fines de diciembre pasado y se muestra como nuevo atractivo turístico.

Las peleas de gallos son parte de la tradición de las familias samborondeñas. Las lides se realizan regularmente los sábados y domingos, cada dos semanas. Los aficionados suelen realizar apuestas


¿Cuáles son los gallos más finos de pelea?

Razas de gran talla
  • Malaya.
  • Combatiente de Indias.
  • Shamo.
  • Raza de combate del norte de Francia.
  • Belga de Brujas y de Lieja.
  • Raza Sweater.
  • Raza Radio.

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